Para nadie es un misterio que nuestro lenguaje popular incluye variadas referencias al mundo animal, para hablar de desigualdad decimos que “está mal pelado el chancho”, para hablar de lo ruda de nuestra existencia nos referimos a una “vida de perros”, lo cual, a veces, nos lleva a no andar con un genio del todo ligero, por los que claramente “andamos con los monos” o en un caso extremo incluso andamos “pateando la perra”. Pero si hay una frase que “repetimos como loros” es que nos encantaría poder en algún monto de nuestras vidas “pegarle el palo al gato”, lo cual significa “tener un golpe suerte que trae prosperidad, por lo general de forma financiera, al modo de vida de la persona” (Wikipedia).

¿Qué culpa tiene ese pobre felino de nuestros sueños de prosperidad? Vaya a saber uno, pero si algo podemos consensuar, es que este es un deseo latente en el corazón de muchas de las personas que nos rodean.

La pregunta que nos surge cuando hemos conversado este tema, con los camaradas de OCEM, es si todos entendemos lo mismo cuando hablamos de éxito, serán acaso la fama y la fortuna, conceptos comunes?

La pregunta que nos surge cuando hemos conversado este tema, con los camaradas de OCEM, es si todos entendemos lo mismo cuando hablamos de éxito, serán acaso la fama y la fortuna, conceptos comunes? ¿Acaso el éxito será tener un título, una casa propia y un auto rendidor? (Edo Caroe). ¿Acaso todos, debemos aspirar a ser los paladines de la productividad, del 24/7, del Club de las 5 AM, de los furiosos emprendedores con Mente de Tiburón o de los que trabajan sin descanso para alcanzar sus metas?.

¿Acaso todos, debemos aspirar a ser los paladines de la productividad, del 24/7, del Club de las 5 AM, de los furiosos emprendedores con Mente de Tiburón o de los que trabajan sin descanso para alcanzar sus metas?

Si a usted le acomoda ser uno de ellos, nos parece maravilloso, pero la verdad no es lo nuestro, nosotros visualizamos el trabajo como una más de las tareas, que nos ocupan diariamente y que es tan importante, como tener tiempo para la familia, para los amigos, para leer, para salir, ver una película o simplemente hacer nada.

¿Cómo llevar una vida en que se pueda compatibilizar tiempo libre, con trabajo y con todo ese largo etcétera? Pues bueno, en eso estamos, trabajando y diseñando metodologías que nos permitan hacer compatibles todos estos aspectos de la vida.

¿Cuales son esas metodologías? Pues bueno, ya las conocerá o acaso esperaba que leyendo una sola columna iba a resolver todas sus dudas.

De corazón esperamos que le vaya bien en todo lo que se propongan, pero también esperamos que su éxito personal, venga aparejado a su salud mental, su trabajo y no a costa de darle con un palo a un pobre e inocente minino…

PD: No tengo la más peregrina idea, mi amable lector, de cuando usted estará leyendo esta discreta pero cariñosa columna, solo sé, que la escribí un domingo 20 de febrero, fecha en la cual se celebra el Día Internacional del Gato y no, yo tampoco sabía que existía ese día.

 

Rodrigo Urquieta Alvarez

        Encargado de Marketing OCEM