Una declaración de paz en tiempos convulsionados.

Antes de partir, reconozco que escribo estas líneas como una declaración personal, no intento persuadirles… solo contarle una -esta- idea que me ha estado rondando en la cabeza desde hace un buen rato.

Reconozco que no creo que el éxito se mida en la cantidad de ceros de la cuenta bancaria o en acumular una mayor cantidad de cosas… pero es lo que nos instan a creer (y vaya que lo consiguen) Pero tengo esperanza, creo que no somos pocos, los que vemos que el dinero es solo un medio y no un fin.

¡Si queremos vivir tranquilos! Seguro!! y para eso necesitamos dinero y trabajamos (harto) para conseguirlo… imagínate cuanto debes trabajar para ser un unicornio y seamos sinceros quien puede vivir tranquilo sabiendo que tienes que aceitar una máquina moledora que DEBE producir barato y vender caro… como dicen l@s jóvenes ¿a qué costo? ¿Qué está detrás de estos seres mitológicos e idílicos, que llaman Unicornios? ¿son reales?  Reconozcamos que esa posición es algo difícil de alcanzar, debido a la concentración del mercado en términos de ventas.

En términos estrictos un unicornio es un ente mitológico, irreal, mas no por eso pierde su belleza y encanto… Pero y un gran pero… este ser no existe más que en la imaginación, no es real y creo tampoco lo busca.

Si nos analizamos, llegamos a una conclusión “somos pequeños empresarios” algunos altamente precarizados -seamos sinceros quien se preocupa de su propio entorno-, romantizamos dormir poco, trabajar a deshoras y encerrarnos en lo que llamamos la búsqueda del éxito.

«Romantizamos dormir poco, trabajar a deshoras y encerrarnos en lo que llamamos la búsqueda del éxito»

Hemos recorrido un largo trecho, somos valientes al dejar de lado la “estabilidad” y creado desde nuestros deseos y motivaciones más profundas, es decir desde cero. Estamos ahí, a veces se vuelve complejo ver el final (del mes principalmente) pero ánimo, somos muchos más y estamos creando una nueva manera de “alcanzar el éxito”

Solo para cerrar… me quedo con esta reflexión yo no quiero vender 3 millones de dolares al mes, no estoy interesado en entrar en esa dinámica arrasadora de la ganancia por sobre todo, prefiero vivir tranquilo, viviendo lo que para mi es el éxito… trabajar a conciencia, tener tiempo para ver a mi hija crecer, pasear por el parque mientras tomo reuniones, usar short en la oficina y tantos otros “gustos” que nos permitimos… creo que somos varios los que queremos redefinir el éxito, te invito desde ya a seguirnos, a vivir la metodología OCEM!

¡No quiero ser un ente irreal, prefiero existir!

 Pablo Lobo – Director de Proyectos OCEM