El bienestar en la organización está compuesto por varios factores que son parte de todos los procesos en la vida de una empresa, comenzando por el proceso de reclutamiento y selección de personal, y en ese contexto, en el entendido de que la mayoría de las organizaciones, si es que no todas, ya tienen claridad del presupuesto que van a destinar a los cargos que reclutan: amigos reclutadores, ¿por qué no informar desde el comienzo del proceso cuánto es la remuneración asociada al cargo que se busca?

¿Por qué no informar desde el comienzo del proceso cuánto es la remuneración asociada al cargo que se busca?

El filtro del cargo sería mucho más eficiente, se evitaría la postulación de buena parte de quienes esperan una renta más alta, y se fomentaría omitir la incomoda pregunta sobre la expectativa de renta del postulante, cuyo fin principal, convengamos, es intentar generar un eventual “ahorro” o “disminución de costos” a quien está reclutando. Lo anterior provoca una innecesaria extensión del proceso para quienes deben esperar hasta la entrevista presencial (o virtual hoy por hoy), para poder consultar cuál es la renta del cargo y decidir su deserción o continuación del proceso de acuerdo con su conveniencia personal.

La incertidumbre financiera no es agradable para nadie y terminar aceptando un trabajo solo porque avanzaste con éxito la evaluación técnica del cargo, termina convirtiéndose en un empleado desmotivado que entra a la empresa buscando pega nueva.

La invitación desde OCEM es a fomentar el término de estás prácticas antiguas y comenzar nuevas basadas en el bienestar para todos los involucrados; así que, llamado para empleadores: digan cuanto pagan, todos nos enteramos, nadie se hace falsas expectativas y contribuimos con disminuir de alguna manera con la rotación del equipo y sembrar lentamente el bienestar de nuestra organización.

 

Ricardo Vigueras Lobo